Viernes 24 de febrero de 2023
De vuelta de El Calafate tuvimos que esperar un día completo en Puerto Natales. Como nuestro vuelo desde el Aeropuerto de Punta Arenas a Santiago salía a las 3:30AM decidimos quedarnos todo el día en Puerto Natales paseando y desde ahí tomar el último bus que pasa por el aeropuerto.
No teníamos muy claro qué podíamos hacer ya que la mayoría de los tours empiezan super temprano en la mañana, así que después de pasear un rato, nos encontramos con la agencia de turismo Kallpamayu en calle Prat 297, donde ofrecían un tour para visitar el Monumento Natural Cueva del Milodón.
Nosotros ya habíamos estado ahí en 2015 cuando visitamos el Parque Nacional Torres del Paine, pero este es un recorrido completamente distinto.

El tour nos costó $25.000 por persona. Sí, mis hijos ya no pagan como niños jajajajajaja.
Y la entrada al parque se paga directamente en la portería. Por adulto son $4.500 y los adolescentes de 12 a 17 años pagan $2.500.
No te olvides que siempre es mejor llevar efectivo para pagar las entradas a los parques nacionales.
Para llegar debes tomar la Ruta 9 Norte (Natales-Bories) por 17 Km hasta que encuentres la bifurcación Milodón-Cerro Castillo. Desde ahí son 8Km más hasta encontrar el acceso principal.
Lo más típico es visitar solamente la Cueva Grande, ubicada más cerca de la guardería.
Esta cueva tiene 30m de alto, 80m de ancho y casi 200m de profundidad. Tiene un sendero para darle la vuelta por dentro y también un mirador con una figura de Milodón para tomarse fotos.

Esta cueva fue descubierta en 1895 por Hermann Eberhard cuando exploraba las tierras entregadas en concesión para colonizar la Provincia de Última Esperanza.
Dentro de ella se encontraron restos de huesos y piel del Milodón, un mega-herbívoro que habitaba la Patagonia. Además se encontraron restos humanos de la época del Pleistoceno.
Se cree que todas las cuevas se formaron por la erosión del lago glaciar que se ubicaba en la zona hace unos 20.000 años. Y sirvieron de refugio para animales como el tigre dientes de sable, el caballo o el milodón, y también para los primeros cazadores-recolectores que poblaron la Patagonia.

Para visitar las otras 2 cuevas debes seguir unos senderos que están perfectamente marcados. Caminando más o menos 30 minutos llegamos hasta la Cueva del Medio.
Se cree que esta cueva es de las primeras que fueron habitadas por las culturas paleoindias. Los restos encontrados se pueden datar a más de 11.000 años atrás, luego de la desaparición de la megafauna.

Continuamos nuestra caminata por otros 20 minutos aproximadamente, pasamos entre lengas, coigües y ñires. En el sendero también puedes ver arbustos como el calafate o la murtilla, y si tienes mucha suerte verás cóndores sobrevolando el lugar.
Caminamos hasta que encontramos la Cueva Chica. Esta es la que está más arriba de todas, tuvimos que subir unas escaleras para encontrar la entrada.
De todas fue la que más miedo me dio. No solo porque sus paredes son muy angostas, sino que también porque es la más profunda de todas. Avanzamos lo más que pudimos hasta una parte en la que ya no se venía nada si apagábamos la linterna de los teléfonos.

La última parte del recorrido nos llevó hasta la Silla del Diablo. Una formación rocosa formada también por la erosión provocada por el avance y retroceso del hielo en la última época de glaciación.
La Silla del Diablo se ha transformado en un hermoso mirador, ya que con cuidado puedes subir a sus 35 metros de altura y disfrutar de las vistas de los hermosos paisajes patagónicos. Realmente es muy muy bonito.
Fue un paseo super bonito y además súper cómodo para hacer con niños. Las caminatas se pueden hacer despacio, jugando a reconocer la flora y la fauna típica o a imaginando cómo fue la vida de los primeros humanos.
Nos divertimos y nos sorprendimos de todo que se podía ver. ¡Lo recomendamos mucho!














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