Este verano fuimos de vacaciones a Uruguay y visitamos el balneario de Piriápolis en el Departamento de Maldonado.
Esta hermosa ciudad fue fundada en 1890 por Francisco Piria, un hombre muy particular que se inspiró en los más famosos balnearios europeos para construir su propia ciudad y ponerle su nombre, por eso se llama Piria-polis 😂
En 1890, Francisco Piria se compró 2700 hectáreas de terreno a 100 Km de Montevideo. Fue pionero en la venta de solares para casas de veraneo, construyó una vía ferroviaria, la primera escuela pública, un puerto y una rambla inspirada en las costas francesas.

Nosotros pasamos dos días por Piriápolis y estas son las 7 cosas que te recomiendo hacer:
1.- Visitar el Castillo de Piria
Desde donde nos estábamos quedando en Jaureguiberry, tomamos la Ruta Interbalnearia al Este para llegar hasta el cruce con la Ruta 37 donde se encuentra el Castillo de Piria.
Francisco Piria se construyó literal un castillo desde 1894 a 1897 cuando se casó por segunda vez y desde 1980 se convirtió en un museo municipal a cargo de la intendencia de Maldonado.
Adentro puedes ver un montón de obras de arte inspiradas en Piria, un poco de la historia de la construcción de la ciudad y también objetos de la época para que puedas entender cómo era su vida.
Me pareció súper interesante y súper bonito de visitar. Además el entorno, lleno de palmeras también es muy bonito.

2.- Estación de Cría de Fauna Autóctona en el Cerro Pan de Azúcar
Por la misma Ruta 37, muy cerca del Castillo de Piria, está la Estación de Cría de Fauna Autóctona. Una reserva que se dedica a la conservación de las especies propias de Uruguay para evitar y prevenir la extinción.
¡Esta es otra actividad completamente gratis! Ideal para grandes y chicos.
En un recorrido de un poco más de una hora si vas despacio, puedes ver más de 80 especies entre carpinchos, yaguaretés, cigüeñas, yacarés y zorros. Algo que aprendí es que hace un trabajo muy valioso conservando al venado de campo que es endémico de Uruguay y del que quedan menos de 300 vivos en libertad.

Además, ¡los senderos están rodeados de flora nativa!
Desde aquí puedes llegar al acceso al Cerro Pan de Azúcar donde se puede hacer un trekking para llegar a la cima.
En la entrada hay una cafetería, baños, una tienda de recuerdos y mucho muchos juegos para los niños.
Es muy bonito, pero no tuvimos suerte de ver los yaguaretés porque hacía muchísimo calor el día que fuimos.
3.- Visitar la Fuente Venus
Piria era conocido como alquimista, en torno a él había un aura de mucho misterio. Se encargó de dejar muchos símbolos místicos y esotéricos en la ciudad.
Uno de ellos es la Fuente Venus, una fuente de agua que marca un triángulo sobre Piriápolis junto a otras dos: la Fuente del Toro en el Cerro El Toro y la Fuente de Stella Maris en el Cerro San Antonio.
En el centro de la fuente hay una escultura de Venus, rodeada de gruesas columnas inspirada en una fuente que vio cuando visitaba Italia.
El agua que brota de estas tres fuentes es muy pura y de origen mineral. De hecho, hay una llave de la que puedes tomar libremente si quieres aajajaja.

4.- Caminar por La Rambla
La Rambla de Piriápolis es muy bonita con barandas que separan la calle de la arena y palmeras al medio de la calle que le dan una vibra especial. Tiene más de 100 años de historia y es considerada un monumento nacional.
Si caminas por ella vas a poder ver algunas cosas ícono de Piriápolis como el Hotel Argentino, que en su época fue el hotel más grande de Sudamérica.
Hay una parte que es muy parecida a nuestras playas en Chile, con ferias artesanales y restaurantes. Aquí comimos en La Pasiva, una cadena de pizzerías muy tradicionales en Uruguay con una receta de mostaza secreta que tienes que probar.
La segunda noche que fuimos comimos un chori al pan que estaba para chuparse los dedos en verdad. (No puedes ir a Uruguay y no comerte un chori al pan jajajaja)
Es un paseo hermoso de día y de noche.

5.- Ver Piriápolis de noche desde el Cerro San Antonio.
Ya para la noche subimos al Cerro San Antonio para poder observar toda la ciudad desde arriba. ¡Se veía tan bonita la rambla toda iluminada!
El mirador está a 130m de altura. Puedes subir en auto o caminando si quieres. Y en el camino a la cima hay una estatua de la virgen Stella Maris, la virgen de los pescadores.
Nosotros subimos en auto así que no la vimos con mucho detalle.
Creo que esta es la forma perfecta de terminar cualquier paseo a Piriápolis.

6.- Comer pescado frito
Otro día nos fuimos desde Jaure hasta Piriápolis por la ruta costera, pasamos por muchas playas en el camino. Paramos en Punta Fría, cerca del Muelle Stella Maris y comimos unos pescaditos fritos exquisitos. Son como calugas fritas que puedes comprar por docena y viene una salsa tipo mayonesa.
Vendían también buñuelos de mar, fritos de algas que parecían los fritos de lechuga que hacemos en Chile. No los probé pero se veían ricos igual.
No puedo creer que teniendo tanta costa acá no tenemos lugares así para comprar postas de pescado fritas para llegar y llevar. Me acuerdo que en Glasgow comí pescado así también, caminando por la calle jajajaja.

7.- Disfrutar del atardecer en la playa.
Acá en Santiago habían unos carteles que promocionaban el turismo en Uruguay con carteles de atardeceres muy hermosos con una leyenda que decía: “Uruguay, país de atardeceres”
¡Qué hermosos son los atardeceres en Uruguay! Y ver el atardecer en Piriápolis fue un lujo para mí.

Así que ya sabes, a mí me encantó Piriápolis y quisiera poder volver cuando viajemos de nuevo.
Y si tú vas, estas son las actividades que sí o sí tienes que hacer:
- Visitar el Castillo de Piria
- Recorrer la Estación de Cría de Fauna Autóctona en el Cerro Pan de Azúcar
- Visitar la Fuente Venus
- Caminar por la rambla
- Ver Piriápolis de noche desde el Cerro San Antonio
- Almorzar pescado frito en el muelle Stella Maris
- Disfrutar del atardecer en la playa
¿Cuál de estas te gustaría más probar?











Deja un comentario