Como te conté en mi post anterior, pasamos sólo 24 horas en Montreal, y en ese ratito queríamos visitar algún museo porque los museos son lo máximo jajajajaja obvio.
Buscando en el mapa alguna opción gratis nos encontramos con el Museo Redpath, un museo de historia natural que pertenece a la Universidad McGill (una de las mejores universidades de Canadá y del mundo, siendo reconocida por su gran capacidad investigadora) y se encuentra en uno de sus dos campus.

El Museo Redpath fue construido en 1882 como un regalo que el barón Peter Redpath le hizo a la universidad. La idea era poder preservar la colección de objetos del naturalista canadiense William Dawson (quien fue rector de la universidad) y compartirlo en la ciudadanía.
En él se pueden ver numerosas colecciones de todo tipo: esqueletos prehistóricos, minerales de diferentes partes del mundo, animales disecados, artefactos de muchas culturas, etc.
En la zona de los minerales aprovechamos de buscar qué piedras chilenas habían y encontramos la atacamita formada por halogenuros de cobre con un color verde suuper intenso, la schwartzembergita (impronunciables ajajaja) un cristal amarillo típico de la zona de Sierra Gorda que se produce como material secundario de la oxidación del plomo y el lapiz lazuli de Ovalle.

Una de las cosas que más me gustó fue un trozo de tronco de árbol enorme, un abeto de douglas (douglas fir) que está en la escalera y que tiene marcadas las fechas de diversos hechos históricos. El que más me impactó fue la llegada de Colón a América 😂
Este árbol nació en 1345 y el diametro de su tronco era tan largo como una persona (yo mido uno 1,75m y era casi de mi porte jajajaja)
Este edificio fue el primero construido en Canadá para ser usado exclusivamente como museo. Y una de las cosas que más me sorprendió de Canadá es que cada lugar que visitas tiene un reconocimiento a los pueblos originarios que ahí habitaban. Aquí en el museo ellos te dice claramente: queremos reconocer que en este terreno vivían las naciones Haudenosaunee y Anishinabeg. Ojalá en todo el mundo fuera así.

El museo tiene 3 pisos con un montón de cosas para ver así que te recomiendo ir con calma y disfrutarlo al máximo.
En el primer piso encuentras la entrada y también la zona prehistórica con el esqueleto de un gorgosaurio, un tiranosaurio rex y la cabeza de un triceratops. También muchos otros fósiles para ver.
¿No te parecen sorprendentes los esqueletos de dinosaurios? No importa cuántas veces vea uno, no dejan de impactarme.
Fíjate que debajo de los esqueletos hay cajones con más piezas que puedes revisar junto con sus correspondientes fichas 🤭

En segundo piso se encuentra la colección de minerales y también una colección de conchitas jajajaja. Más de 2000 conchas provientes de todo el mundo, de todos los colores y tamaños. Es la más grande del mundo de su tipo.
Esta colección le pertenecía a Abe Levine, el máximo coleccionador de conchitas de Quebéc. Y después de su muerte decidieron homenajearlo exhibiendo parte de su piezas (que son más de 7000 en total)
En este piso también puedes ver un cangrejo japonés gigante! Lástima que no le tomé una foto.

El tercer piso está dedicado completamente a la humanidad: nuestra historia, nuestra evolución y las culturas de todo el mundo. Hay algunos cráneos de diferentes especies de homínidos y algunos objetos como puntas de lanzas o herramientas de hace más de 2.6 millones de años.
También espacios dedicados a diversos pueblos de África, Asia, América, Oceanía y Oriente Medio con diferentes objetos desde la era paleolítica hasta el siglo XX.
Otra de las cosas que más me gustó fue el espacio dedicado al Antiguo Egipto. Habían muchas cosas para entender sus ritos funerarios y se relación con la muerte.
La momia me impactó. Había también un sarcófago y creo que nunca había visto uno de cerca.
En 1895 un señor llamado Thomas Roddick donó al museo la momia que encontró en una excavación en Hawara el-Maktaa, cerca de la pirámide de Amen. Aunque no se sabe muy bien cómo fue que la encontró, si excavó el mismo o si la compró, se sabe que se la trajo en su segundo viaje en 1882
Le pareció tan valiosa la labor que hacían en el museo que no halló nada mejor que traerla hasta Montreal y dejarla ahí ajajajaja.

El Museo Redpath abre de martes a viernes de 09:00 a 16:30 y los sábados de 10:00 a 16:00.Se encuentra en 859 Sherbrooke Street West y puedes llegar fácilmente en micro o caminando desde la estación McGill de la línea 1 del metro.
La entrada es gratis, pero puedes hacer un aporte monetario voluntario en la entrada del museo para ayudar a su mantenimiento.
Creo que la visita vale mucho la pena! Te lo recomiendo.
Y a ti, ¿Te gusta ir a los museos cuando estás de vacaciones?












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